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Aceite de linaza

El aceite de linaza es el aceite graso obtenido por prensado en frío de la semilla de lino (Linum usitatissimum), una de las fuentes vegetales más concentradas de ácido alfa-linolénico (ALA), el ácido graso omega-3 de origen vegetal.

El aceite de linaza (o aceite de lino) es el aceite graso obtenido mediante prensado en frío de las semillas de Linum usitatissimum, planta herbácea cultivada tanto por su fibra textil como por su semilla oleaginosa. A diferencia de otros aceites vegetales de uso culinario habitual, se distingue por su extraordinaria concentración de ácido alfa-linolénico (ALA), el ácido graso omega-3 de origen vegetal.

Por cada 100 g, el aceite de linaza aporta 884 kcal (3700 kJ) y 100 g de grasa, prácticamente sin proteína ni hidratos de carbono, según la base de datos oficial USDA FoodData Central. De esos 100 g de grasa, unos 53,48 g corresponden a ácidos grasos omega-3 (mayoritariamente ácido alfa-linolénico, ALA), lo que lo convierte en una de las fuentes vegetales más concentradas de este ácido graso esencial; contiene además 14,25 g de ácidos grasos omega-6, 18,4 g de grasas monoinsaturadas y 8,98 g de grasas saturadas. Aporta también vitamina E (0,47 mg/100 g) y vitamina K (9,3 µg/100 g), mientras que su contenido en proteínas, hidratos de carbono, minerales y otras vitaminas es prácticamente nulo.

Por su elevada proporción de ácidos grasos poliinsaturados, el aceite de linaza es muy sensible a la oxidación y al calor: se recomienda su consumo en frío (aliños, batidos, yogur) y evitar su uso para cocinar o freír, así como conservarlo refrigerado y en envase opaco una vez abierto para retrasar su enranciamiento. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) sitúa la ingesta adecuada de ALA en torno a 1-2 g al día para la población adulta, un aporte que se cubre ampliamente con una sola cucharadita de este aceite.

El lino (Linum usitatissimum) es uno de los cultivos fundadores de la agricultura del Creciente Fértil, domesticado a partir de la especie silvestre Linum bienne hace unos 11.000-11.800 años; a diferencia de las variedades textiles, las variedades oleaginosas fueron seleccionadas por el tamaño de su semilla y su mayor rendimiento en aceite. Su cultivo se extendió después por Europa, Asia y el norte de África, y hoy Canadá, Rusia y Kazajistán son los principales productores mundiales de semilla de lino.