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Almendra tostada y salada
Fruto seco obtenido del almendro (Prunus dulcis) sometido a tueste en seco y salado superficial; concentra grasas insaturadas, fibra, vitamina E y minerales, aunque su contenido en sodio la distingue nutricionalmente de la almendra cruda.
La almendra tostada y salada es la variante más consumida como snack del fruto del almendro (Prunus dulcis), un árbol caducifolio de la familia de las rosáceas cultivado desde la Antigüedad en la cuenca mediterránea. El proceso de tueste en seco reduce la humedad del fruto (en torno a un 2 g de agua por cada 100 g, frente al 4-5 g de la almendra cruda) y concentra proporcionalmente su densidad energética y de nutrientes, mientras que el salado añade cloruro sódico a la superficie de la semilla.
Nutricionalmente, 100 g de almendra tostada y salada aportan alrededor de 620 kcal, con un perfil graso dominado por ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico) y, en menor medida, poliinsaturados (ácido linoleico), además de una cantidad notable de fibra y de vitamina E en forma de alfa-tocoferol. El sodio añadido durante el salado (en torno a 256 mg/100 g) es la principal diferencia frente a la almendra cruda o tostada sin sal, y debe tenerse en cuenta en dietas de control de la tensión arterial.
Es un alimento de consumo habitual como aperitivo o ingrediente en repostería y cocina salada, y en el contexto de Nutroteca resulta relevante tanto por su papel en patrones de alimentación cardiosaludable como por la necesidad de diferenciar, en el asesoramiento nutricional, entre las versiones crudas y las tostadas/saladas del mismo fruto seco.