verdura
Berenjena
La berenjena es una hortaliza solanácea de sabor suave y textura esponjosa, muy baja en calorías y rica en fibra, potasio y compuestos fenólicos antioxidantes como el ácido clorogénico y la nasunina.
La berenjena (Solanum melongena) es, botánicamente, el fruto de una planta de la familia de las solanáceas (la misma que el tomate, la patata o el pimiento), aunque en la cocina y en la nutrición se trata como una hortaliza más. Su piel, habitualmente de color morado intenso, debe ese tono a antocianinas como la nasunina, mientras que su pulpa blanquecina y esponjosa está formada en un 92% por agua.
Desde el punto de vista nutricional destaca por su bajísima densidad calórica (en torno a 20 kcal por 100 g) y su aporte relevante de fibra dietética (2,4 g/100 g), potasio (262 mg/100 g) y folato (19 µg/100 g), junto con cantidades modestas de vitamina C, vitamina B6 y vitamina E. Su contenido en grasa y azúcares es prácticamente testimonial, lo que la convierte en una hortaliza muy versátil dentro de patrones de alimentación orientados al control del peso o de la glucemia.
En la cocina se emplea asada, a la plancha, frita, estofada o en conserva, y es un ingrediente central de platos mediterráneos como la moussaka griega, la parmigiana italiana o el pisto español. Conviene recordar que la berenjena cruda tiene un sabor amargo y una textura fibrosa poco agradables, y que la cocción (asado, hervido o al vapor) reduce además su contenido en oxalatos solubles, por lo que casi siempre se consume cocinada.