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Canela de Ceilán en polvo
Especia obtenida de la corteza interna secada y molida de Cinnamomum verum (canela de Ceilán o "canela verdadera"), muy rica en fibra y con un contenido de cumarina mucho menor que la canela casia, lo que la hace más segura para un consumo regular.
La canela de Ceilán procede de la corteza interna del árbol Cinnamomum verum (familia Lauraceae), un árbol de hoja perenne originario de Sri Lanka. Tras cortar los brotes, se pela la corteza interna, se deja secar al sol varios días y se enrolla formando los característicos "quills" o canutillos, que después pueden molerse hasta obtener el polvo que se comercializa como especia.
Es importante distinguirla de la canela casia (Cinnamomum cassia, C. aromaticum o C. burmannii), mucho más extendida en el mercado por su menor coste. Ambas comparten aroma y usos culinarios, pero la casia contiene concentraciones de cumarina notablemente superiores a las de la canela de Ceilán, un compuesto que en dosis elevadas y mantenidas en el tiempo se ha asociado a toxicidad hepática.
Nutricionalmente, la canela de Ceilán en polvo destaca sobre todo por su altísimo contenido en fibra dietética (más de la mitad de su peso) y por aportar cantidades relativamente elevadas de calcio, hierro y magnesio por cada 100 g. En la práctica, al consumirse en cantidades muy pequeñas (puntas de cucharadita), su contribución real a la ingesta diaria de estos nutrientes es modesta, pero su papel como especia aromática con compuestos bioactivos (principalmente cinamaldehído y otros polifenoles) la convierte en un ingrediente de interés en el ámbito de la nutrición funcional.
Se usa tradicionalmente para aromatizar postres, infusiones, guisos y bebidas calientes, y su empleo se remonta a miles de años en el comercio de especias entre Asia y el Mediterráneo.