legumbre
Haba
El haba (Vicia faba), consumida en su forma madura y seca, es una legumbre con un contenido de proteína y fibra muy elevado, extraordinariamente rica en folato, y con una particularidad clínica relevante: puede desencadenar una crisis hemolítica grave (favismo) en personas con déficit de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD).
El haba (Vicia faba), también llamada faba o fava, es una leguminosa de la familia Fabaceae cultivada desde la antigüedad en la cuenca mediterránea y el suroeste asiático, siendo una de las legumbres domesticadas más antiguas junto con el guisante y la lenteja. Se consume tanto fresca (haba verde, en su vaina) como seca y madura, forma esta última que constituye la referencia nutricional habitual en las tablas de composición de alimentos y a la que corresponden los datos de esta ficha.
En su forma seca y cruda, el haba destaca por un perfil macronutricional propio de las legumbres: en torno a 341 kcal, 26 g de proteína y 58 g de hidratos de carbono por cada 100 g, con una cantidad de fibra especialmente alta (25 g/100 g). Su perfil de aminoácidos, como el de otras leguminosas, es rico en lisina —lo que la convierte en un buen complemento proteico de los cereales, deficitarios en este aminoácido— aunque, como es habitual en las legumbres, es relativamente más limitado en aminoácidos azufrados (metionina y cisteína). Es además una de las fuentes vegetales más ricas en folato (vitamina B9), con un aporte que supera ampliamente la ingesta de referencia diaria en una ración de 100 g, y aporta cantidades notables de hierro, fósforo, potasio, manganeso y cobre.
Una particularidad del haba, ampliamente documentada en la literatura científica, es su contenido en vicina y convicina, dos glucósidos que en el organismo se transforman en compuestos con actividad oxidante (divicina e isouramina). En personas con déficit de la enzima glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD) —una alteración genética ligada al cromosoma X, más frecuente en poblaciones de origen mediterráneo, africano y asiático— estos compuestos pueden desencadenar una hemólisis aguda conocida como favismo, motivo por el cual el consumo de habas está formalmente contraindicado en esta población.
En la cocina mediterránea, el haba se emplea guisada, en purés, salteada con otras verduras (como en las habas con jamón) o, en su variante fresca, cruda en ensaladas cuando es muy tierna.