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Mijo

El mijo es un cereal integral sin gluten, cultivado desde la antigüedad en Asia y África, valorado por su aporte de minerales (magnesio, fósforo, manganeso, cobre), fibra y proteína vegetal, además de un índice glucémico relativamente bajo frente a otros cereales.

El mijo es el nombre común de varias especies de gramíneas (familia Poaceae) de grano pequeño y redondeado que se cultivan como cereal. La variedad más habitual en los mercados occidentales es el mijo común o proso (Panicum miliaceum), aunque bajo el mismo nombre popular se agrupan otras especies como el mijo perla (Pennisetum glaucum), el mijo dedo o ragi (Eleusine coracana) o el mijo cola de zorra (Setaria italica).

Se trata de uno de los cereales domesticados más antiguos del mundo: el mijo proso y el mijo cola de zorra se cultivaban ya en el norte de China hace miles de años, mientras que el mijo perla y el mijo dedo tienen su origen en África (África occidental y el Sudán sahariano, respectivamente). Ha sido durante milenios un alimento básico en amplias zonas de África subsahariana y Asia, especialmente en regiones semiáridas donde su rusticidad y bajo requerimiento hídrico lo convierten en un cultivo más resiliente que otros cereales. Por su papel en la seguridad alimentaria, la Asamblea General de la ONU declaró 2023 Año Internacional de los Mijos, a propuesta de la FAO.

Desde el punto de vista nutricional, el mijo es un cereal integral naturalmente libre de gluten, con un aporte relevante de minerales como magnesio, fósforo, manganeso y cobre, fibra dietética y una proteína vegetal con un perfil de aminoácidos comparativamente completo para tratarse de un cereal.

En la cocina se prepara de forma similar al arroz o la quinoa (hervido o al vapor), y también se emplea en papillas, panes planos y harinas en la cocina tradicional africana e india, ganando popularidad en Occidente dentro de las dietas sin gluten y basadas en cereales integrales.