verdura

Pepino

Hortaliza de la familia de las cucurbitáceas, compuesta en más de un 95% por agua, muy baja en calorías y con un perfil de azúcares simples (glucosa y fructosa) que la hacen ligeramente dulce sin apenas aportar carbohidratos.

El pepino (Cucumis sativus) es el fruto inmaduro de una planta trepadora de la familia Cucurbitaceae, la misma que el melón, la sandía o el calabacín. Se consume habitualmente crudo, con o sin piel, en ensaladas, gazpachos fríos o encurtidos, y destaca nutricionalmente por su extraordinario contenido en agua (más del 95% de su peso), lo que lo convierte en uno de los vegetales frescos menos energéticos: apenas 15 kcal por cada 100 g.

A pesar de su bajísimo aporte calórico, el pepino no es un alimento nutricionalmente vacío: aporta pequeñas cantidades de vitamina K, vitamina C, potasio y magnesio, además de carotenoides (beta-caroteno, luteína y zeaxantina) concentrados sobre todo en la piel y justo debajo de ella, por lo que consumirlo sin pelar aumenta su densidad de micronutrientes. Su fracción de hidratos de carbono es muy pequeña (en torno a 3,6 g/100 g) y está compuesta principalmente por glucosa y fructosa en proporciones similares, con cantidades muy pequeñas de sacarosa, almidón y maltosa.

Es un alimento con un índice glucémico muy bajo en la práctica —aunque no ha sido determinado formalmente en las tablas internacionales de referencia, dado que su escaso contenido en carbohidratos disponibles hace inviable la prueba estándar de 50 g de glúcidos— y con una carga glucémica prácticamente nula por ración habitual, por lo que se considera un vegetal seguro para el control glucémico.