fruta
Pera
La pera (Pyrus communis) es el fruto del peral, árbol de la familia Rosaceae originario de Europa oriental y Asia occidental. Destaca por su elevado contenido en agua y fibra (con una notable proporción de fibra insoluble), un perfil de azúcares dominado por la fructosa, y compuestos fenólicos como la arbutina y el ácido clorogénico concentrados sobre todo en la piel.
La pera es el fruto del peral (Pyrus communis L.), árbol caducifolio de la familia Rosaceae, el mismo género botánico al que pertenecen más de 20 especies silvestres y cultivadas de peras en Europa y Asia. Los estudios de secuenciación genómica sitúan el origen de las variedades europeas cultivadas en la región del Cáucaso y Asia occidental, con un proceso de domesticación independiente y posterior al de las peras asiáticas (Pyrus × bretschneideri, P. pyrifolia); desde esta región primigenia, el cultivo se extendió por Europa a través de griegos y romanos, quienes ya documentaron numerosas variedades en la Antigüedad.
Es una fruta con un contenido en agua muy elevado (en torno al 84 g por 100 g de porción comestible) y baja densidad calórica, con un aporte destacado de fibra dietética -en la que sobresale la fracción insoluble sobre la soluble- que contribuye al tránsito intestinal. Su perfil de hidratos de carbono está dominado por la fructosa libre, presente en una proporción notablemente superior a la de glucosa y sacarosa, una característica compartida con otras frutas de pepita como la manzana. Aporta además vitamina C, potasio y pequeñas cantidades de vitaminas del grupo B y de vitamina K.
La piel de la pera concentra la mayor parte de sus compuestos fenólicos bioactivos, entre los que destacan la arbutina (un compuesto característico del género Pyrus), el ácido clorogénico, la quercetina y otros flavonoides, a los que se atribuyen actividades antioxidante y antiinflamatoria in vitro. En España se cultivan numerosas variedades -Conference, Blanquilla, Ercolini, Limonera, Decana del Comicio o Williams (Bartlett), entre otras-, con calendarios de floración y recolección escalonados según variedad y zona de cultivo. Se consume mayoritariamente en fresco, aunque también se emplea en compotas, mermeladas, repostería, zumos y, en algunas regiones, en la elaboración de sidra de pera (perada).