lacteo
Queso procesado tipo americano (fortificado con vitamina D)
Queso fundido pasteurizado elaborado mezclando una o varias variedades de queso natural con emulsionantes y calor, fortificado con vitamina D. Es el clásico 'queso americano' en lonchas para fundir, con un perfil nutricional caracterizado por su elevado contenido en sodio y grasas saturadas junto a un buen aporte de calcio y proteína.
El queso procesado tipo americano (en inglés, pasteurized process cheese) es un producto lácteo industrial regulado en Estados Unidos por el estándar de identidad de la FDA (21 CFR §133.169). Se elabora triturando y mezclando, con ayuda de calor, una o varias variedades de queso natural (habitualmente cheddar o colby) junto con agentes emulsionantes (sales de fosfato o citrato sódico), hasta obtener una masa homogénea y plástica que funde de forma uniforme. A diferencia de un queso madurado tradicional, no continúa fermentando ni desarrollando sabor con el tiempo, lo que le confiere una gran estabilidad y vida útil.
Nutricionalmente destaca por su elevada densidad calórica (366 kcal/100 g) a base sobre todo de grasa (30,6 g/100 g, de la cual más de la mitad es saturada) y un aporte proteico notable (18 g/100 g). Es una fuente relevante de calcio (866 mg/100 g) y, al estar fortificado, de vitamina D (7,5 µg/100 g), dos nutrientes que trabajan de forma complementaria para la salud ósea. Sin embargo, su rasgo más característico —y el que más debe tenerse en cuenta desde un punto de vista de salud pública— es su altísimo contenido en sodio (1.660 mg/100 g), derivado tanto de la sal añadida como de los emulsionantes fosfatados/cítricos empleados en el proceso.
Al tratarse de un producto ampliamente estandarizado y de consumo masivo (lonchas para fundir, hamburguesas, sándwiches), su ficha nutricional es también un buen ejemplo práctico para ilustrar la diferencia entre un lácteo natural y uno ultraprocesado en cuanto a perfil de sodio y grasas saturadas.