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Uva negra

La uva negra es la baya de la vid (Vitis vinifera), una fruta jugosa y dulce rica en agua, azúcares naturales (glucosa y fructosa) y compuestos polifenólicos como el resveratrol, presente sobre todo en su piel.

La uva es el fruto de la vid (Vitis vinifera), una planta trepadora originaria de Eurasia occidental que se cultiva desde hace miles de años tanto para consumo en fresco como para la elaboración de vino, mosto, pasas y zumo. Las uvas negras (también llamadas tintas) deben su color a las antocianinas concentradas en el hollejo, pigmentos con actividad antioxidante que las distinguen de las variedades blancas.

Desde el punto de vista nutricional, la uva negra es una fruta compuesta mayoritariamente por agua (en torno al 80%) y azúcares sencillos —fundamentalmente glucosa y fructosa a partes casi iguales—, con un aporte de proteína y grasa prácticamente testimonial. Aporta potasio, pequeñas cantidades de vitamina C, folato y vitamina E, y una fibra dietética moderada. Su interés nutricional destaca sobre todo por su riqueza en compuestos fenólicos (antocianinas, flavonoles, resveratrol y otros estilbenos), concentrados principalmente en la piel y las pepitas, a los que se atribuyen buena parte de sus efectos beneficiosos sobre la salud cardiovascular.

Al ser una fruta de alto contenido en azúcar libre y baja densidad de fibra en relación con su carga de hidratos de carbono, conviene consumirla dentro de raciones moderadas, especialmente en personas con diabetes o resistencia a la insulina, aunque su índice glucémico se sitúa en el rango bajo-medio para la mayoría de las frutas frescas.